Este 2025 la Inteligencia Artificial marcó un antes y un después en el panorama empresarial.
Pasó de promesa a conversación cotidiana en directorios, operaciones y equipos comerciales.
Los números lo reflejan: 78% de las organizaciones ya reportaron uso de IA en 2024. Y la inversión sigue acelerando: IDC proyecta US$151.1B de gasto anual en GenAI para 2027.
Nuestra tesis para el 2026
En 2025, la mayoría se enfocó en probar.
En 2026, la ventaja real la van a tener quienes logren operar la IA:
Pasar de modelos, dashboards y copilotos a decisiones que se ejecutan y flujos que funcionan incluso cuando el contexto cambia.
Eso incluye algo muy concreto: IA que responde vs IA que coordina y actúa ante excepciones, contingencias y fricción diaria.
McKinsey ya muestra este giro: una parte relevante de empresas está avanzando hacia IA “agentic” (agentes que planifican y ejecutan), y muchas más lo están probando.
Y también hay una alerta sana: Gartner estima que más de 40% de iniciativas “agentic” podrían cancelarse si no aterrizan valor real.
Es decir el 2026 no premia el hype, premia el impacto medible.

Cómo lo estamos construyendo en BorK
Desde 2019 desarrollamos soluciones de Inteligencia Artificial y Data Science orientadas a operaciones y decisiones empresariales en Latam y España. Y este año consolidamos AgentX: una capa de agentes inteligentes que automatiza flujos operativos y atención en tiempo real, integrándose con los sistemas existentes para transformar datos en acción.
Si en 2026 tu prioridad es que la IA deje de ser solo “proyecto” y se convierta en ventaja competitiva operativa, conversemos.
